Ejercicios para los hombros que te harán parecer más delgada
Junio 7, 2006
La forma de los hombros modifica nuestro aspecto y, de hecho, de estar bien trabajados, podrían hacernos ver más delgados. Aquí, dos sencillos ejercicios para comenzar conseguirlo
Elevación lateral
Siéntese de forma erguida y recta en una silla, con las plantas de los pies totalmente apoyadas en el piso, tome una pesa en cada mano y deje pendiendo los brazos a los costados de los pies.
Luego levante los brazos rectos y hacia los costados, levantándolo hasta que queden al nivel de los hombros.
Manténgase en esta postura durante un tiempo, y luego baje los brazos lentamente.
Comience con una serie de cinco a ocho a repeticiones, y trate de llegar a tres series de quince.
No “bloquee” los brazos manteniendo los codos rectos y duros, y recuerde exhalar cuando los levante. Cuándo haga más de una serie, no se olvide de descansar entre cada una de ellas, hasta un minuto, si lo necesita.
Ejercicio frontal
Siéntese erguido con las plantas de los pies en el piso, levantando hacia delante pesas livianas, hasta alcanzar la altura del hombro. Mantenga las pesas por un momento antes de bajarlas. Esto trabajará la parte anterior de los hombros.
Mantenga la espalda recta y no levante más arriba del nivel de los hombros. Nuevamente, trabaje hasta tres series de quince y vaya pasando gradualmente a pesas más pesadas.
Lo más importante: no espere hasta encontrar el “momento indicado” para estos ejercicios. ¡Sólo llevan unos pocos minutos y pueden ser hechos incluso mientras mira televisión!
Pautas para no comer compulsivamente
Junio 6, 2006
Comer compulsivamente es comer cuando no tenemos hambre fisiológica (hambre en el estomago). Es comer únicamente porque la comida esta ahí, delante nuestro. Es no poder decir que no. Es sentirse culpable después de comer. Es jurarnos que es la ultima vez que nos atracamos y comer otra vez como si nunca hubiéramos comido antes.
Comer compulsivamente es un circulo vicioso, y doloroso, que, sin los instrumentos adecuados, es difícil romper. Sin embargo no es imposible. Por el contrario. Además, los instrumentos necesarios están dentro nuestro: Son solamente la manera en que pensamos y nos pensamos a nosotros mismos.
Comemos compulsivamente porque creemos que esta es la ultima vez que comeremos lo que queremos (aquello que nos gusta).
Comemos compulsivamente porque creemos que después de esta comilona estaremos a dieta para siempre.
Comemos compulsivamente porque creemos que NO merecemos comer aquello que nos gusta, porque lo que nos gusta engorda.
Comemos compulsivamente porque creemos que si comemos lo que nos gusta no pararemos, pensamos que somos un barril sin fondo.
Las siguientes pautas implican cambiar la forma en que usted piensa acerca de usted mismo. Son un riesgo, pero valen la pena. Se basan en decirle NO a las DIETAS. Hacer dieta nos mantiene en un lugar de compulsión y dolor.
1) Relájese. Piense que el comer es un derecho humano, no un privilegio de los flacos.
2) Piense que puede comer aquello que desea, de aquí en más, y por toda la eternidad. Comemos sin poder parar porque comemos desde un lugar de privación, no de abundancia. Cuando comemos pensando que no deberíamos comer nos atracamos.
3) Cuando haya mucha comida delante suyo DECIDA TRANQUILAMENTE que es lo que mas le gustaría comer y sírvaselo. NO DECIDA NO COMER.
4) No se hable negativamente mientras come. Por ejemplo: “No puedo creer que estoy comiendo, no tendría que hacerlo, estoy gorda, etc.”.
4) Piense que tendrá muchas oportunidades para comer lo que le gusta.
5) Sepa que comerá menos si no piensa que no debería comer, mientras come.
6) Recuerde que el espíritu de las fiestas no tiene que ver con maltratarse o torturarse.
Las dietas son imposibles de seguir, especialmente en las fiestas porque es muy doloroso vivir encerrado entre apios y zanahorias cuando el mundo disfruta de pan dulce y sidra.

