Alimentos que adelgazan
Marzo 12, 2009
La teoría de los alimentos de calorías negativas o también llamada de la “comida quemagrasa“, se basa en que algunos alimentos contienen menos calorías que las que ellos mismos necesitan para ser digeridos, entonces, comiéndolos, se perdería peso.
Por ejemplo, si usted come 40 gramos de apio, que contiene 7 calorías, quizás su cuerpo queme 30 calorías para digerirlo.
Por tanto, se consumirían 23 calorías netas, perdiendo peso.
Este tipo de alimentos quemagrasas o de calorías negativas son verduras como la lechuga, cebolla, espárragos, o frutas como la mandarina, los limones, manzanas.
Entre los alimentos con “calorías negativas” se destacan:
- Apio
- Naranjas
- Fresas o Frutillas
- Pomelos
- Zanahorias
- Lechuga
- Limones
- Tomate
- Pepino
- Sandía
- Coliflor
- Manzanas
- Calabacín
- Espárragos
Esta teoria está basada el libro “Foods that Cause You to Lose Weight: the Negative Calorie Effect”, de Neal Barnard.
Estas ideas son objeto de muy controvertidas opiniones. Robert Eckel, un profesor de medicina de la University of Colorado especialista en nutrición, piensa que el concepto es “ridículo”, desafiando los principios de la ciencia, asegurando que no hay comida que pueda ser asociada a una pérdida de energía.
Por contra, esta teoría tiene una gran acogida en Internet con muchos sites que defienden dietas de alimentos de calorías ngeativas.
De todos modos, todos esos alimentos son probados excelentes antioxidantes y muy saludables.
20 consejos al comer fuera de casa
Marzo 11, 2009
Comer fuera de casa se ha convertido en algo muy común para la mayoría de las personas, cambiando los hábitos alimenticios por la facilidad de encontrar platos preparados con una mayor cantidad de grasas, sal y azúcares.
Hoy en día hay comida disponible en casi todos los lugares que frecuentamos, empresas, escuelas, universidades y por supuesto en la inmensa cantidad de cafeterías, restaurantes, bares y puestos de comida rápida, sin olvidar las típicas ferias de comida de los centros comerciales en las ciudades americanas.
Los siguientes consejos pueden ayudar a evitar que el comer fuera de casa atente contra nuestra salud y estilo de vida.
1. Al momento de escoger el plato principal, evitar las frituras y seleccionar alimentos asados, a la parrilla, al vapor o cocidos.
2. Tratar de no comer pan antes que llegue la comida.
3. Conocer los ingredientes de los platos que se piden, cantidad de mantequilla adicional, sal, grasas, etc.
4. Pedir porciones de tamaño normal o de niños. Las porciones grandes superan lo que se puede o debe comer.
5. Para consumir más calcio pedir leche o malteadas descremadas.
6. Sustituir las patatas fritas por patatas al vapor o ensalada.
7. Aumentar los nutrientes agregando tomate, pimiento y otros vegetales a los emparedados, bocadillos salados o sandwichs.
8. Al pedir un bocadillo salado o emparedado, elegir carne sin grasa, jamón, o fiambre de pavo o pollo con pan integral.
9. No olvidar que una patata asada tiene más fibra y menos calorías que las patatas fritas, teniendo cuidado con el exceso de crema agria y la mantequilla.
10. Para una comida liviana, pedir una entrada como comida principal.
11. Al comer ensaladas, aprovechar las hojas verdes oscuras, zanahorias, pimientos, y otros vegetales frescos, agregando poca mayonesa, o condimentos de ensaladas con mucha grasa.
12. Las porciones de algunos restaurantes son muy grandes, no es necesario dejar “el plato limpio”, se puede compartir o llevar a casa la mitad de la porción para otro momento.
13. Pedir la ensalada con el condimento aparte para utilizar la cantidad que se desee.
14. En una comida con varios platos, consumir primero aquellos que contienen menos calorías, sopa o ensalada son una buena opción.
15 .Si se tiene tendencia a comer en exceso, evitar las ofertas de comida libre, bufetes o bares de ensaladas libres.
16. A la hora del postre, preferir fruta fresca, zumos naturales, infusiones o café. Si es grande la tentación, compartir la tarta con un amigo.
17. Evitar tomar refrescos, gaseosas o bebidas endulzadas.
18. Una copa de vino en la comida ayuda a la digestión y hace más amena la velada.
19. Disfrutar al máximo las comidas hechas fuera de casa, dejando de lado las preocupaciones y el estrés de las actividades diarias.
20. Estas recomendaciones son válidas también al momento de preparar la comida que se lleva al trabajo o a la oficina.
Estudio y alimentación
Marzo 11, 2009
El estudio y la buena alimentación son dos cosas que deben ir muy unidas. El rendimiento en el estudio es sensible a una alimentación equilibrada y a unos hábitos alimentarios acordes con las exigencias del estudio. La mayoría de los especialistas insisten en que un estudiante debe cuidar muy bien su alimentación:
1. Un desayuno abundante, muy completo, al estilo anglosajón a base de cereales, leche, huevos, zumos, frutas, jamón, queso… El desayuno de un estudiante debe ser una de sus más completas comidas. Es el “combustible” que se quemará a lo largo del día, que se digiere rápidamente, y que da energía por las mañanas durante las clases, en las que hay que estar con vitalidad y energía.
2. Evitar caprichos: alimentos de bollería industrial a base grasas y exceso de hidratos con azúcares en comidas intermedias y ocasionales. Mejor alimentos sanos: frutas, bocadillos de pan integral, sin excesos de fiambres, no tomar bebidas azucaradas en exceso, etc. Los estudiantes deberían vigilar su sobrepeso, especialmente si esto influyen hábitos alimentarios no muy saludables.
3. Stop a la comida basura. Los que hacen trabajos sedentarios (como los de los estudiantes) deberían limitar mucho alimentos que contengan azúcar, pasteles, galletas, dulces, chucherías, carnes elaboradas, recompuestas, o empanadas, salchichas, alimentos en conserva, etc. etc.
4. Alimentación muy saludable. Un estudiante debe tener una alimentación equilibrada y muy diversificada. Una simple deficiencia en vitaminas puede originar falta de energía y vitalidad. En una buena dieta alimentaria de estudiante deben entrara alimentos como los: tomates y verduras, ensaladas (en todas las comidas), frutas (cinco piezas diarias), carne o pescado (con preferencia este último), huevos (varias veces por semana); leche, quesos y productos lácteos; pan integral y cereales: agua (un litro y medio al día).
5. Tener horas fijas en la comidas (las que sean necesarias). Comer por ansiedad y a muchas horas puede generar digestiones pesadas que mezcladas con el estudio restan capacidad de concentración, vitalidad y, en ocasiones fomentan la somnolencia.
Si eres un estudiante que tiene como meta destacar en sus estudios, debes cuidar mucho tu alimentación. Estar “en forma” mentalmente durante muchas horas al día (clases, horas de estudio por las tardes, exámenes, etc). Todas estas actividades exigen un óptimo rendimiento y los buenos hábitos alimentarios pueden ayudar mucho.
Ejercicio en familia
Febrero 19, 2009
¿Quieres que tu familia se mantenga lo más sana posible? ¡Pues motívalos a que hagan ejercicios con frecuencia!
La mejor estrategia para promover la actividad física en la familia es dar el ejemplo y tratar de integrar al máximo a todos los miembros familiares en tu rutina de ejercicios. No hace falta ir al gimnasio o correr sin compañía para estar en forma, pues existe toda una gama de ejercicios que se pueden hacer en conjunto y ponen a todos en movimiento.
Muchos padres se sienten culpables cuando hacen ejercicio porque piensan que están dedicando menos tiempo a sus hijos; por lo tanto, al ejercitar en familia, se sentirán mejor y contribuirán a mantener la salud familiar.
Para que el ejercicio sea un placer familiar
Aquí te damos algunos consejos para lograr que a tu familia le encante el ejercicio. Prueba utilizar todas las estrategias que se te ocurran hasta que descubras el enfoque ideal para ti y para tu familia:
- En primer lugar, habla con tu pareja sobre tus metas físicas y el efecto que tendría el ejercicio en la familia.
- Ten siempre una actitud positiva con respecto al ejercicio en todo el ámbito familiar.
- Todos deben alentarse mutuamente y apoyar las actividades de cada uno de los miembros.
- Empieza a cambiar tu concepto de ejercicio y acepta otras posibilidades; la actividad física no tiene por qué limitarse a caminar, trotar, montar bicicleta o ir al gimnasio. A veces el trabajo en el jardín o la limpieza de la casa equivalen a tu cuota de ejercicios. Este tipo de actividades y quehaceres queman calorías y son beneficiosos para la salud.
- Al comienzo, puedes caminar con tu familia. Sin embargo, es probable que los niños pequeños prefieran ir en bicicleta mientras tú y tu pareja trotan o caminan. Cuando recorran la urbanización, dile a los niños que cada vez escojan un camino diferente para hacerlo más interesante y lograr que estén más motivados por el ejercicio. Puedes incluir juegos u otras actividades para entretenerlos durante el recorrido, como contar los perros que ven, etc.
- Si no vives en un lugar tranquilo para hacer ejercicio al aire libre con tu familia, puedes ir a un centro deportivo cercano y trotar en la pista mientras los niños juegan en el campo interior. La mayoría de las escuelas abren sus instalaciones deportivas al público después de las horas de clase.
- Si deseas cambiar la rutina, planifica salidas familiares diferentes y frecuentes como ir de excursión a un parque, patinar sobre hielo, nadar en la piscina pública, jugar fútbol en un campo cercano o montar bicicleta en un camino asfaltado. Lo importante es hacer una actividad divertida y agradable para todos.
- Trata de variar las distintas opciones para evitar el aburrimiento. Puedes invitar a otros familiares y hacer otro tipo de deporte o actividades en conjunto.
-¡Hasta los más pequeños de la casa pueden acompañar a la familia! En el mercado existen portabebés y coches de todo tipo que se adaptan de maravilla al ejercicio al aire libre. Mientras los bebés sean todavía muy pequeños, tú o tu pareja pueden llevarlos cargados en el pecho en una mochila portabebés y, una vez que puedan sostener la cabeza, pueden colocárselos en la espalda. También hay sillas o cestas que se instalan en la bicicleta para llevar a los niños pequeños. Recuerda que no es conveniente usar audífonos al pasear en bicicleta, ya que pueden impedirte oír algunos ruidos importantes a tu alrededor, como el claxon de un carro.
- Si tus hijos juegan béisbol, fútbol (soccer) o fútbol americano, o si tus hijas son porristas, puedes caminar cerca de los campos o parques donde juegan o hacen sus prácticas y verlos en actividad. Invita a otros padres a caminar o a trotar contigo para que se conozcan mejor y entablen una amistad.
- Las mascotas también son parte importante de la familia. Por lo tanto, si tu mascota es un perro, ¡no te olvides de llevarlo a hacer ejercicio con la familia al aire libre!
Si conviertes el ejercicio en un componente esencial de tu vida familiar, le inculcarás a tus hijos hábitos saludables desde sus primeros años de vida, por lo que es mucho más probable que sigan realizando alguna actividad física cuando sean mayores. De esta manera, tus hijos serán adultos saludables. Además, para ti será mucho más fácil estar y mantenerte en forma si tu familia comprende la importancia del ejercicio y está realmente dispuesta a llevar un estilo de vida activo contigo.
Trucos para lucir mas delgada a la hora de vestir
Febrero 11, 2009
La combinación de la ropa, los colores que usas, la hechura y los cortes que tengas en tu closet, son piezas claves a la hora de tener una buena apariencia, además de lucir delgada. Estas son algunas sugerencias de la diseñadora Abril Cervera, para que tomes en cuenta a la hora de elegir tu ropa.
Las tonalidades
Trata de usar prendas del mismo color en la parte de arriba y abajo del cuerpo. Los colores monocromáticos tienden a estilizar la figura y dar la imagen óptica de una silueta pequeña, también puedes jugar con las texturas de las telas.
Caderas anchas
Si tienes este problema, lo mejor es usar ropa en forma de A, con pequeños bolsillos en los costados. Además, los estilos rectos, blusas sin mangas, escotes y aberturas desviarán la atención de tus caderas. Otra opción es llevar prendas completas como los vestidos y evitar la superposición de telas.
Vestidos
Si quieres usar vestidos, trata de que sean de corte recto, que no pasen más allá de la rodilla y que tampoco sean más cortos. Si quieres ponerte una chaqueta o saco, verifica que sean del mismo largo y color del vestido.
Moda incómoda
Si no te sientes muy cómoda con la moda del momento, puedes seguir con un estilo más tradicional e incorporar pequeños detalles y accesorios que te hagan ver bien, como zapatos, carteras, aros o pulseras.
Zapatos
Trata de que los zapatos que uses sean de tacón alto, ya que de esa manera se estilizan las piernas, te ves más alta y se resalta el conjunto, es decir, la figura completa.
Pantalones sin pinzas
Uno de los grandes errores es adquirir pantalones con pinzas, ya que aumenta el efecto visual de una cadera ancha y poca cintura. En este caso es mejor usar un pantalón recto y sin pinzas que contenga el abdomen.
Blusas
Si lo que deseas es disminuir los kilos, elimina del clóset todas las blusas que tengan adornos en el frente, olvídate de las que tienen estampados muy grandes o colores muy brillantes. Usa mejor las de forma cruzada, que te dan un pliegue natural en la cintura, además de marcarla. Para disimular por completo la zona de la cadera, escoge blusas largas que al menos alcancen a cubrir el área del abdomen. Nunca las lleves dentro del pantalón.
Cinturones
Es mejor hacer a un lado este tipo de accesorios si queremos disminuir la atención hacia nuestra cintura y caderas. Los cinturones sólo agregan volumen al área que queremos ocultar. Si de todas maneras quieres usar uno, trata de que éste sea delgado, de no más de 2 centímetros de ancho.
Ropa holgada y strech
Ningún extremo es bueno, por lo tanto no te encasilles en comprar ropa más grande de la que necesitas. Si te vistes con ropa holgada, sólo agregarás kilos extras y si usas ropa muy pegada al cuerpo, te marcará los que tienes de más.
Cómo tener un cuerpo fuerte y sexy
Enero 18, 2009
¿No encuentras tiempo para hacer ejercicios? ¿No tienes dinero y no puedes pagar la cuota de un gimnasio? ¿Careces de un equipo adecuado de entrenamiento?
Entonces una rutina de ejercicios basados en tu peso corporal es la respuesta a todos tus problemas. Ahora ya no tienes excusas.
Paso 1
Al hacer ejercicios con tu propio peso corporal, estarás llevando a cabo una completísima rutina cardiovascular. Todo lo que tienes que hacer es elegir dos o tres ejercicios para las piernas y dos o tres ejercicios para la parte superior del cuerpo que puedan efectuarse únicamente con el peso corporal.
Alterna los ejercicios inferiores con los superiores, haciendo 10-15 repeticiones por ejercicio, y sin descansar hasta haber completado todos los ejercicios.
Descansa 30 segundos y repite el circuito hasta 6 veces. De esta manera, tienes un completo circuito de entrenamiento en menos de 25 minutos.
Paso 2
Estos ejercicios no servirán únicamente para quemar grasas, sino que también te ayudarán a incrementar tu metabolismo. Al usar tu peso corporal como método de entrenamiento, estarás juntando en una misma rutina ejercicios de fortalecimiento y ejercicios de intervalo.
De esta manera, tu cuerpo no sólo quemará calorías mientras estés ejercitando, sino que continuará haciéndolo mucho tiempo después de haber terminado.
Asimismo, estos ejercicios sirven para ganar masa muscular, lo que al mismo tiempo ayuda a incrementar tu metabolismo (y a hacerte lucir mucho más sexy).
Paso 3
Rutina de ejercicios para principiantes:
· Sentadilla usando bola contra la pared – 15 repeticiones.
· Flexiones de brazo con rodillas en el piso – 10 repeticiones.
· Extensión de cadera en el suelo – 15 repeticiones.
· Palanca sobre los brazos – 20 segundos
· Patada de burro – 5 repeticiones por lado sosteniendo la posición durante 5 segundos.
Paso 4
Rutina de ejercicios para intermedios:
· Sentadilla – 15 repeticiones.
· Estocadas – 12 repeticiones con cada pierna.
· Flexiones declinadas – 15 repeticiones.
· Escalador de montañas – 15 repeticiones.
· Flexiones con brazos juntos – 15 repeticiones.
· Tabla lateral extendida – 30 segundos de cada lado.
Los 10 errores más frecuentes en los gimnasios
Enero 5, 2009
El gimnasio tiene sus códigos, necesarios para la convivencia y la buena práctica deportiva. Conoce los 10 errores más frecuentes que se cometen en los gimnasios, y haz que tu estadía en el gimnasio sea más segura y agradable.
Encontrar o hacerte un tiempo para realizar ejercicios o ir al gimnasio, es el primer paso que debes dar si quieres mejorar tu salud. Pero no el único. Los ejercicios suelen ser desafiantes, y los errores en el gimnasio están a la orden del día. Lamentablemente, estos errores pueden ser causa de distensiones y de lesiones aún más graves.
Al cambiar sutilmente algunos aspectos de tu rutina, comenzarás a ver resultados increíbles. Pero claro, ¿qué es lo que debes cambiar?
Te ofrecemos una lista con los errores más comunes y con los consejos que te ayudarán a mantenerte en un pieza.
Los errores que debes evitar
1. El concepto de todo o nada.
Que carezcas de una hora completa para ejercitar no es razón para evitar tu actividad física. Distintas investigaciones han comprobado que, incluso, hasta 10 minutos de ejercicios pueden ocasionar sustanciales beneficios en la salud.
2. Programas de entrenamiento desequilibrados.
La mayoría de las personas tiende a focalizar los ejercicios sobre ciertos músculos, tales como los bíceps o los abdominales, dado que tienen más impacto sobre la apariencia o es donde se sienten más fuertes. Para conseguir un cuerpo fuerte y armonioso, debes entrenar todos los grupos mayores de músculos. Asegúrate de que tu rutina te provea esta variedad de entrenamiento.
3. Mala técnica.
La manera más segura de lesionarte en un gimnasio es hacer los ejercicios mal. Por ejemplo, dejar que la rodilla vaya más allá de la punta de los pies, durante un ejercicio de estocadas. Esto puede ocasionar una presión indebida sobre la rodilla. Asimismo, otro error frecuente es no completar la totalidad de los movimientos, por lo que, desde ya, el resultado del ejercicio no será óptimo. Toda persona que asiste a un gimnasio debe priorizar la técnica por sobre el peso. En algunos ejercicios, resulta más fácil levantar peso con malos movimientos. Los movimientos adecuados, por lo general, logran que el músculo trabaje sin exceso de peso.
4. Progresar inteligentemente.
Ejercitar demasiado, demasiado duro o muy a menudo, es un error muy común en los entusiastas del gimnasio. El descanso y el progreso gradual son componentes importantes de un programa de ejercicios seguro y efectivo.
5. Variedad insuficiente.
Muchos encuentran una rutina o una actividad física que les gusta y nunca la cambian. No cambiar los ejercicios puede conducir al aburrimiento, a lo monótono, y, en el peor de los casos, a lesiones o a sobrecargas.
6. No ajustar las máquinas a la talla personal.
La mayoría del equipamiento para ejercitar está diseñado para ajustarse a un amplio rango de cuerpos y tamaños. No obstante, depende de ti adaptar ajustar la máquina a las necesidades únicas de tu cuerpo. Usar las máquinas impropiamente ajustadas te alejará de los buenos resultados e incrementará el riesgo de lesiones.
7. Falta de atención
Es muy común, al realizar ejercicios, pensar en cualquier otra cosa que nada tenga que ver con lo que estás haciendo. Sin embargo, es importante mantener la mente enfocada en la actividad física. Leer o mirar televisión, por ejemplo, puede afectar de mala manera la calidad de tu trabajo, ya que la distracción puede hacer que cambies el ritmo de la actividad.
8. No moderarse correctamente después de la actividad
Muchas personas, al terminar sus rutinas, salen corriendo hacia las duchas, como si permanecer unos pocos minutos más en el gimnasio pudiera contagiarles una enfermedad severa. Tú, desde ya, no lo harás. Tómate unos minutos para bajar el ritmo cardíaco y para estirar los músculos. Esto no sólo mejora la flexibilidad, sino que te prepara la próxima sesión de ejercicios.
9. Ser desconsiderado
La convivencia dentro del gimnasio también debe ser fomentada. Es decir, evita ocupar una máquina durante media hora o evita hablar a los gritos por el teléfono celular. Por otra parte, debes cuidar tu higiene y la de los demás. En ese sentido, seca la transpiración una vez que hayas terminado con una máquina. En definitiva, debes ser considerado con las personas con las que compartes el gimnasio.
10. Establecer objetivos pocos realistas
El establecimiento de objetivos irreales y vagos es una de las mayores causas por las que se abandona el gimnasio. La clave es establecer metas de entrenamiento específicas, apropiadas a tu estado físico y a tus posibilidades. Puede resultar un poco complicado, pero es necesario si deseas prolongar tu estadía en el gimnasio. El establecimiento de metas (todas realizables) es recomendable. Organiza un sistema de objetivos y, paso a paso, ve por ellos. Puedes agasajarte cada vez que cumplas uno.
Vía: En Plenitud
Ejercicios contra el estrés para la oficina
Enero 5, 2009
Todos sabemos que el ejercicio físico puede ayudar mucho a aliviar las tensiones, pero cuando más los necesitamos menos tiempo parecemos tener para realizarlos. Sepa cómo romper ese círculo vicioso con estos mini-ejercicios para liberar tensiones.
A veces, pareciera que nada es suficiente: ni el psicoanalista, ni los baños de inmersión calientes, ni los té de tilo, ni los sahumerios.
¿Por qué, entonces, no probar con una buena dosis de mini-ejercicios físicos para quitarse de una vez por todas esa maldita tensión?
El ejercicio puede llegar a ser la clave que le ayude a lograr la relajación anhelada. Un entrenamiento verdaderamente superador, como, por ejemplo, veinte minutos diarios de trote o de bicicleta, le dará la posibilidad de aclarar su mente y desenchufarse del estrés diario. Además, le hará liberar endorfinas, unas hormonas que hacen sentir muy bien a todo el cuerpo.
Ejercitar con pesas puede también ayudar mucho a aliviar la tensión y a facilitar la distensión de los músculos, pero es importante que se realice un buen precalentamiento.
Un precalentamiento de diez minutos movilizará las articulaciones, aflojará las tensiones, y ayudará a los músculos a recibir más sangre y nutrientes. De esta forma los músculos estarán menos tensos antes de que comience los ejercicios.
Es importante que sepa que, después de atravesar un día plagado de tensiones físicas y mentales que incluyen el trabajo, el tráfico automovilístico, el control de las cuentas, etc., un entrenamiento que trabaje todo el sistema cardiovascular y aumente los niveles de irrigación sanguínea, como por ejemplo los ejercicios aeróbicos o las clases de artes marciales, pueden hacer verdaderas maravillas para bajar su nivel de tensión.
Sin embargo, no todos disponemos del tiempo necesario para una completa rutina de ejercicios físicos, como las señaladas anteriormente. Por ello mismo, le presentamos estos cinco mini-ejercicios físicos para liberarse de las tensiones
1. Párese bien derecho, luego levante y baje la cabeza de modo que logre estirar bien el cuello. Gírela lentamente hacia la derecha y luego hacia la izquierda. Baje la cabeza y vuelva a realizar este ejercicio cinco veces.
2. Rote lentamente la cabeza hacia la derecha, y luego hacia la izquierda.
3. Tire los hombros hacia atrás, todo lo que pueda. Levante su hombro izquierdo y luego relájelo llevándolo lentamente hacia abajo. Luego, haga lo mismo con el hombro derecho.
4. Realice con su brazo derecho un lento movimiento circular, completo, para relajar el hombro. Haga lo mismo con el brazo izquierdo.
5. Levante y luego relaje ambos hombros. Repita esto diez veces. Pase el brazo derecho sobre su hombro derecho y trate de tocas con la palma de la mano su hombro izquierdo. Repita este proceso con su mano izquierda.
Vía: En Plenitud
Dieta estilizante de Pilates
Enero 3, 2009
Esta dieta, para dar sus mayores beneficios, tiene que ser complementada con una rutina constante de ejercicios, ya sean de Pilates o de otro tipo
Día 1
Desayuno:
½ taza de jugo de naranja fortificado con calcio
2 tostadas integrales o 1 rosquilla de pan (bagel) con 2 cucharadas de mermelada
Colación:
2 manzanas
Almuerzo:
Sándwich de atún: 2 rebanadas de pan de 7 cereales con 1/2 taza de atún envasado al natural (enjuagar bien), 1 cucharada de mayonesa bajas calorías y apio picado, lechuga y rodajas de tomate y ½ pimiento rojo cortado en tiras
Colación:
1 naranja y 1/2 taza de trozos de piña
Cena:
100 g. de pechuga de pollo asada sin piel
1 patata pequeña horneada con 1 cucharada de mantequilla
1/2 taza de zanahorias al vapor
1 taza de ensalada verde con 1 tomate
1 taza de judías verdes o brécol (brócoli) al vapor
2 cucharadas de aderezo de bajo contenido graso
Agregue repollo colorado, zanahoria en juliana y pepino cortado en trozos
Día 2
Desayuno:
1 banana entera
1 taza de avena con 1 cucharada de miel
Colación:
1 taza de yogur descremado
Almuerzo:
1 taza de sopa de verduras
1 rosquilla de pan (bagel) integral con 50 g de queso, 1 zanahoria cruda cortada en bastoncillos, ¼ de pimiento rojo cortado en tiras
1 taza de yogur descremado
Colación:
1 manzana
1 pera
Cena:
100 g de pescado asado con limón
3/4 taza de brócoli o coles de Bruselas al vapor
2 tazas de ensalada de lechuga romana con 1 tomate en rodajas y 2 cucharadas de aderezo
Día 3
Desayuno:
½ banana
1 taza de copos de salvado
1 taza de leche descremada
Colación:
1 manzana
1 pera
Almuerzo:
Sándwich: 2 rebanadas de pan de siete cereales, 80 g de pechuga de pollo o pavo, 2 cucharadas de mayonesa bajas calorías, lechuga y rebanadas de tomate, 1 pepino mediano en rebanadas y 1 zanahoria cortada en bastoncillos
Colación:
1 taza de yogur descremado
Cena:
100 g de lomo de ternera sin grasa
1/2 taza de arroz Basmati integral cocido en agua o caldo
¼ taza de zapallitos largos al vapor
1 ensalada de espinaca con 1 tomate pequeño y 2 cucharadas de aderezo de bajo contenido graso
Día 4
Desayuno:
1/2 pomelo
1 taza de queso cottage descremado
Colación:
1 puñado de almendras
Almuerzo:
1 pechuga de pollo asada
½ taza de arroz Basmati integral
1 ensalada grande de lechuga romana con repollo morado en julianas, zanahorias y tomates
2 cucharadas de aderezo de bajo contenido graso
½ taza de verduras al vapor,
Colación:
1 ½ taza de fresas (frutillas)
Cena:
1 ½ taza de espaguetis u otra pasta
80 g de carne sin grasa, cocida y sin jugo
½ taza de salsa de tomate
2 cucharadas de queso parmesano
Champiñones salteados, cebolla y ½ taza de zapallitos largos
½ taza de espinaca al vapor o 1 ensalada César pequeña
Día 5
Desayuno:
1 manzana
1 taza de avena con 1 cucharada de miel
Colación:
1 durazno (melocotón)
1/2 taza de arándanos
Almuerzo:
1 Sándwich de pan pita con 80 g de pavo, lechuga y rebanadas de tomate, y 1 cucharada de mayonesa bajas calorías
¼ taza de coliflor crudo
½ taza de jugo de tomate
Colación:
1 taza de jugo de tomate
Cena:
170 g de mariscos al horno
2 tazas de brécol (brócoli), zanahorias u otras verduras. Saltear en la sartén con 1 cucharada de aceite de oliva hasta que estén apenas tiernos
Ensalada de hojas verdes mezcladas con 1 cucharada de aderezo italiano de bajo contenido graso
Día 6
Desayuno:
1 taza de queso cottage descremado, mezclado con banana y 1/2 taza de arándanos
Colación:
1 puñado de almendras
Almuerzo:
Ensalada de pavo: 1l00 g de embutido de pavo cortado en tiras, 2 tazas de ensalada de hojas verdes mezcladas con 3/4 taza de brécol (brócoli) y coliflor crudo, 1 tomate en rodajas, ¼ taza de cebolla picada y 2-3 cucharadas de aderezo de bajo contenido graso
Colación:
2 tazas de sandía
Cena:
2 porciones medianas de pizza con queso
1 ½ taza de pepino, cebolla y rodajas de tomate con 1 cucharada de aderezo
italiano de bajo contenido graso
1/2 taza de jugo de tomate
Día 7
Desayuno:
1/2 taza de jugo de tomate
1 huevo revuelto
1 rebanada de pan de siete cereales tostada
Colación:
1 taza de fresas frescas
1 durazno (melocotón)
Almuerzo:
100 g de pechuga de sin piel, a la parrilla
¾ taza de ensalada de repollo: zanahoria rallada, 1/2 taza de repollo blanco, 1 cucharada de mayonesa bajas calorías, 1 cucharada de yogur natural, 1 cucharada de eneldo y ¼ cucharada de sal
Colación:
1 taza de yogur
¾ taza de trozos de piña fresca
Cena:
Ensalada Taco: 80 g de pechuga de pavo o carne molida, cocidas, ¼ taza de frijoles o frijoles, 25 g de queso rallado, 3 cucharadas de salsa picante, 1 tomate en rodajas, 1 taza de lechuga, y 1 taza de verduras (pimiento verde, zanahorias, cebollas moradas, champiñones) crudas o ligeramente cocidas al vapor
Día 8
Desayuno:
½ taza de jugo de naranja fortificado con calcio
2 rebanadas de pan de7 cereal es tostadas con 1 cucharada de mantequilla cada una
Colación:
1 manzana
½ taza de queso cottage descremado
Almuerzo:
Sándwich: 2 rebanadas de pan de siete cereales, 50 g de pechuga de pollo o pavo, 1 cucharada de mayonesa bajas calorías, lechuga y rebanadas de tomate , y ¾ taza de ensalada de repollo
Colación:
11/2 taza de uvas
Cena:
170 g de mariscos al horno
2 tazas de brécol (brócoli), zanahorias u otras verduras. Saltear en la sartén con 1 cucharada de aceite de oliva
Ensalada de hojas verdes mezcladas con 1 cucharada de aderezo italiano de bajo contenido graso
Día 9
Desayuno:
1 banana
1 taza de avena con 1 cucharada de miel
½ taza de leche descremada
Colación:
1 ½ taza de fresas (frutillas) frescas
Almuerzo:
Sándwich de atún: 2 rebanadas de pan de 7 cereales con ½ taza de atún envasado al natural, 1 cucharada de mayonesa bajas calorías y apio picado, cebolla, lechuga y rebanadas de tomate
¾ taza de brécol (brócoli) .
1 zanahoria cortada en bastoncillos
Colación:
1 taza de yogur descremado
Cena:
1 ½ taza de espaguetis u otra pasta con 80 g de carne sin grasa, cocida y sin jugo, ½ taza de salsa de tomate, 2 cucharadas de queso parmesano, y champiñones salteados con cebolla y ¾ taza de zapallitos largos
1/2 taza de espinaca al vapor
1 ensalada de hojas verdes pequeña con aderezo de bajo contenido graso
Día 10
Desayuno:
1 manzana cortada en trozos
1 muffin integral con dos cucharadas de miel
Colación:
1 puñado de almendras
Almuerzo:
1 taza de sopa de verduras
1 rosquilla (bagel) o pan integral con 50 g de queso
1 zanahoria cruda cortada en bastoncillos
Colación:
2 tazas de melón de cualquier tipo
Cena:
100 g de lomo de ternera sin grasa
¾ taza de zapallitos largos al vapor
¾ taza de calabaza al vapor
1 ensalada grande de espinaca con 1 tomate pequeño, repollo, zanahoria, remolacha y pepino cortado en juliana con 2 cucharadas de aderezo de bajo contenido graso
Día 11
Desayuno:
1/2/ toronja (pomelo)
1 rosquilla de pan (bagel) integral
Colación:
1 manzana
50 g de almendras
Almuerzo:
1 patata pequeña al horno cubierta con 1/2 taza de queso cottage descremado
1 ensalada grande de lechuga romana con 1 tomate en rodajas, 2 cucharadas de aderezo de bajo contenido graso
1 taza de verduras al vapor, a elección
Colación:
1 manzana
1 pera
Cena:
100 g de pescado asado con limón
¼ taza de brécol (brócoli) o coles de Bruselas al vapor
1 ½ taza de ensalada verde con repollo morado, zanahorias y pepino en juliana, 1 tomate pequeño en rodajas
2 cucharadas de aderezo de bajo contenido graso
Día 12
Desayuno:
1/2 taza de jugo de naranja fortificado con calcio
1 huevo revuelto
1 rebanada de pan de 7 cereales tostada
Colación:
1 durazno (melocotón) fresco
1 pera
Almuerzo:
Ensalada de pavo: 2 tazas de ensalada de hojas verdes mezcladas con
3/4 taza de brécol (brócoli) y coliflor crudo, 1 tomate en rodajas, 100 g de pavo en lonjas, 50 g de jamón en lonjas, 1/4 taza de cebolla picada, y 2-3 cucharadas de aderezo de bajo contenido graso
Colación:
1 taza de yogur descremado
Cena:
100 g de pechuga de pollo asada sin piel
½ taza de zanahorias al vapor
½ taza de judías verdes o brécol (brócoli) al vapor
1 batata pequeña al horno
1 tomate en rodajas
1 cucharada de aderezo de bajo contenido graso
Consejos para perder peso después de la Navidad
Diciembre 26, 2008
¿Has comido y bebido en exceso durante las fiestas y tu estómago y tu línea se resienten? Te hemos preparado un plan de choque para depurarte, perder los kilos que has cogido y empezar el año comiendo bien.
Cuando pasan, las Navidades suelen dejar huella en nuestro cuerpo: estómagos resentidos, resacas, toxinas, falta de sueño y algún kilo de más.
Dieta post Navidad
El día después de la última celebración tu estómago debe empezar a respirar. Dale poco, ligero y suave, y bebe muchos líquidos.
Haz dieta blanda
En cierto modo estás enferma y tu estómago necesita un respiro, así que dieta blanda: caldos vegetales, purés, arroz y pescado cocido, fruta y yogures. Sin grasas, con poca sal y mejor al vapor. Toma piña (ayuda a digerir), uvas (depuran), naranja (vitamina C), verduras, aceite de oliva (una cucharadita por la mañana ayuda a trabajar al intestino) y yogures para renovar la flora intestinal.
Menú para un día
- Desayuno. Té con sacarina, macedonia de frutas frescas y yogur desnatado (puedes mezclarlo todo).
- Comida. Arroz blanco con brotes de soja, zumo de tomate y dos rodajas de piña como postre.
- Cena. Caldo o puré de verduras, una rodaja de merluza o pescadilla cocida aliñada con una cucharadita de aceite de oliva y un yogur desnatado.
Media mañana y merienda. 1 infusión, un yogur desnatado o una pieza de fruta.
Un día a frutas y verduras
Además de seguir esta dieta, puedes dedicar un día a depurar tu cuerpo comiendo sólo frutas, verduras y zumos naturales. Para acompañarlas, infusiones (diente de león, poleo, menta, anís) y mucha agua. Entre las frutas escoge uvas, piña, fresas, arándanos, papaya, pomelo, naranja, limón o manzana, las más desintoxicantes. El apio y el hinojo son las verduras más depurativas, pero también te vendrán muy bien las zanahorias, acelgas, espinacas o puerros, bajísimas en calorías. Tómalas crudas o hervidas con una cucharadita de aceite de oliva cruda. Entre horas, toma zumos recién exprimidos a base de frutas y verduras (¡atrévete a mezclar¡).
Menú para un día
- Desayuno. Zumo de naranja, plátano y fresas.
- Comida. Ensalada fresca de apio, hinojo, tomate y maíz. Una pieza de fruta y una infusión.
- Cena. Ensalada de frutas variadas con una infusión.
- Media mañana, merienda y entre horas. Infusiones, zumos naturales o fruta.
Empieza a comer bien
Éstas son las pautas para tener unos buenos hábitos alimenticios:
No sigas cualquier dieta
De ahora en adelante evita las “dietas milagro” y huye de las que te prometen perder diez kilos en un mes o tres kilos en dos días. Los perderás, pero tus hábitos seguirán siendo malos, y los volverás a recuperar. Tu plan dietético debe permitirte comer de forma sana y equilibrada, con todos los nutrientes necesarios y sin pasar hambre ni sufrimientos.
Acude a un profesional
Si tienes exceso de peso debes hacer una dieta personalizada elaborada por un nutricionista, un dietista o un endocrino, que debe incluir pautas de alimentación que puedan repetirse durante largo tiempo sin agobios ni angustia. Una dieta seria no debe plantear objetivos excesivamente amplios: un plan dietético correcto es el que permite perder peso de forma suave pero continuada durante seis a diez semanas sin renunciar a ningún alimento fundamental.
Come cinco veces al día
Evita las dietas disociadas, no son saludables. Tu dieta debe contener un buen desayuno, una comida correcta y una cena ligera, más un tentempié matinal y una merienda suave. Contra lo que se cree, repartir los alimentos en cinco comidas diarias es mejor que saltarse comida y cena. Cuando no se come, el metabolismo basal se inhibe y quema pocas calorías, con lo que se consigue el efecto contrario: en vez de adelgazar, uno se estanca o incluso engorda.
Hazte fan de la Dieta mediterránea
La dieta idónea debe contener alimentos naturales y poco sofisticados, cocinados sin grasas animales. No es casual el éxito de la dieta mediterránea: legumbres, arroz y pasta, vegetales y hortalizas, aceite de oliva, mucho pescado, poquísima carne, y abundante fruta.
Claves para cuidarte
1. Come poca carne. Sustitúyela por pescado, más digestivo. Si no te gusta, elige pavo, pollo o aves antes que embutidos, cerdo o cordero, más indigestos y con más toxinas.
2. Cena pronto. Aunque no hagas cenas copiosas, mima tu estómago y no te vayas a la cama inmediatamente después de cenar. Deja pasar al menos dos horas y, si puedes, da un paseo, también te ayudará a quemar calorías.
3. Toma infusiones. Purifican, limpian y ayudan a hacer la digestión: manzanilla, diente de león, poleo, menta o anís (combate las flatulencias).
4. Bebe mucha agua. Tu organismo y tu piel necesitan hidratarse desde dentro para estar en perfecto estado. Intenta sustituir el café (que aumenta la deshidratación) por infusiones.
5. No abuses de los digestivos. Aunque puedan aliviar tras una mala digestión, el bicarbonato, las sales de frutas y los antiácidos son poco recomendables y tienen efectos secundarios.
6. Muévete un poco. Si quieres llevar una vida más sana, empieza por dejar de ser una persona sedentaria. Hacer ejercicio te ayudará a eliminar antes los kilos que hayas cogido en Navidad. Pero, sobre todo, te reportará enormes beneficios para tu salud.

